DÍA 16 – JUEVES 21 DE MAYO
Estoy despierta varias horas en la madrugada. Tengo que negociar con mi mente para que se acalle y me permita descansar. Finalmente acepta.
Un día más, emocionada por los avances. Mi figura se transforma, el volumen es diferente, la ligereza y liviandad me acompañan.
Después de mi medicina: caminar, máquina caminadora y lazo, que a propósito ya aumento dos saltos más en cada ronda. Luego me dispongo a preparar mi batido mañanero.
Reina el color rojo: remolacha, pero esta vez con ingredientes adicionales como la espirulina y el colágeno hidrolizado. El batido cambia de color mientras se mezcla en la licuadora. Ya no reina el rojo y se transforma en azul púrpura. El limón me salva la vida. Los sabores nuevos no son muy agradables al paladar; tal vez pongo demasiado colágeno.
De medias nueves, un extracto de remolacha con limón. Ese sí me pone los pelos de punta. Una mezcla realmente electrizante. Me da mucha energía, así que salgo a jardinear, podar rosas, decorar una mesa que tengo en el garaje con unas suculentas y una matera de colores.
Paso varias horas en los jardines, mi pasatiempo favorito. Ya habiendo concluido la siembra de una hermosa planta de salvia con flores moradas en una carretilla que estaba vacía, me dispongo para una relajante ducha y un merecido descanso.
De almuerzo, una crema de tomate con una ensalada de zucchini, espinaca y, por supuesto, limón y ajo. Estos dos ingredientes no pueden faltar.
Escribo por largo rato, atiendo algunos temas de mis talleres y llega la hora de cenar. Realmente no es que tenga mucha hambre, pero de solo pensar que es mi día de un cremoso batido de mango, salto a la cocina.
Me faltan las uchuvas. Camino hacia el jardín y encuentro muchas en su envoltorio mágico, sin embargo verdes. Por fortuna logro recolectar suficientes para completar la receta.
Es un regalo para mí tener frutas, hierbas aromáticas y vegetales en el huerto. No dejo de sorprenderme de la abundancia de nuestra madre tierra.
Lucía me recomienda otro enema de café en esta etapa del proceso. Mañana, otro día.

